LA HABANA (AP) — Centenares de cajas con productos de ayuda humanitaria que llegaron a Cuba desde Estados Unidos comenzaron a ser entregadas la víspera en dos localidades cercanas a La Habana, indicó el jueves la organización de la Iglesia Católica encargada de la distribución.
La ayuda que llegó esta semana viene envuelta en una polémica por la histórica desconfianza política entre Cuba y Estados Unidos, y en un contexto de crisis en la isla que se agudizó
por un cerco energético impuesto en enero por el presidente estadounidense Donald Trump que afectó a la población.
Cáritas inició el reparto de las cajas en parroquias y casas religiosas en los municipios de Bejucal y Alquízar, colindantes con La Habana, según un comunicado de esa organización de la Iglesia católica dedicada a la asistencia.
“Consiste en módulos de alimentos y aseo” y será destinado “a las familias cubanas más vulnerables”, señaló el comunicado.
Imágenes difundidas por la entidad mostraron personas descargando cajas de cartón marrones etiquetadas con la bandera de Estados Unidos, mientras otras con sudaderas de color blanco y el logo de Cáritas las entregaban a residentes luego de revisar listados y verificar sus documentos de identidad.
No se especificó qué parroquias serán beneficiadas. Intentos de The Associated Press por hablar con Cáritas resultaron infructuosos.
Un avión con 700 paquetes salió de Miami el martes, según el Departamento de Estado, que aseguró que el envío es el primero de un programa de 60 millones de dólares de un total de 100 millones previstos para entregar en los próximos meses.
Las cajas contienen alimentos para cubrir las necesidades de una familia por 10 días, explicó Cáritas.
Entre los productos hay arroz, frijoles, espaguetis, sal y azúcar morena; también latas de sardinas y de atún, y aceite. Además una lámpara solar, tabletas para purificación de agua, un cubo de plástico, barras de jabón, detergente, cepillo de dientes y toallas sanitarias.
Un comunicado del Ministerio de Comercio Exterior dijo que durante la recepción de la aeronave y junto a directivos de Cáritas estuvieron presentes autoridades, pero no informó su rango.
Jeremy Lewin, funcionario del Departamento de Estado de Estados Unidos para Asistencia Exterior, Asuntos Humanitarios y Libertad Religiosa, indicó que la alianza con la iglesia se basa en un programa que el año pasado entregó 9 millones de dólares en apoyo directo a la isla tras el huracán Melissa.
Estados Unidos reiteró en varias ocasiones su desconfianza en el proceso de donaciones, alegando que era manipulado por el gobierno cubano, al que suele acusar de ineficiente.
Lewin afirmó que, dado que sacerdotes locales y grupos católicos están distribuyendo la asistencia directamente, no habrá posibilidad de interferencia gubernamental.
Cuba por su parte, que autorizó que la ayuda entrara al país, cuestionó que Estados Unidos ofrezca esta cooperación humanitaria cuando es responsable de la asfixia económica mediante distintas sanciones y un cerco petrolero.
El bloqueo energético agudizó la crisis de un lustro en la isla y causó apagones de más de 20 horas, desabastecimiento de medicinas y alimentos, limitaciones al transporte vial y suspensión de vuelos.
Esta semana la cadena española Meliá —una histórica socia internacional de Cuba en el vital sector del turismo— anunció su retirada luego de recibir presiones de Estados Unidos. Igual sucedió con las operaciones de Visa y Mastercard, líneas aéreas y compañías con negocios industriales.











