LEGE-CAP FERRET, Francia (AP) — El aumento de la humedad, la bajada de las temperaturas y la previsión de lluvia aumentaron el jueves las esperanzas de un respiro para una zona reseca del suroeste de Francia envuelta por los incendios forestales que, en las últimas semanas, han calcinado una superficie cuatro veces mayor que París.
Con la humedad avanzando desde la costa del océano Atlántico, el servicio meteorológico nacional Meteo France pronosticó
lluvias ligeras en la localidad de Lège-Cap-Ferret, en una península que ha sido una de las zonas más afectadas.
Las autoridades locales informaron de una noche “bastante tranquila”, con un incendio que no ha crecido más allá de las 42.000 hectáreas (unas 162 millas cuadradas) ya arrasadas. Los equipos de bomberos se mantenían en “movilización total”, con 2.200 efectivos y más de 20 aeronaves.
La lluvia cayó temprano el jueves en la ciudad de Burdeos, al este. Pero no había indicios de que las precipitaciones fuesen suficientes en las zonas más afectadas que pudieran apagar las llamas o humedecer el suelo arenoso y el sotobosque de matorrales de los pinares que han alimentado el infierno.
Sophie Brocas, la prefecta de la región de Gironda, expresó cierto optimismo con respecto al efecto que podría tener la caída de las temperaturas.
“Si eso se confirma, podríamos prever un regreso a una vida más normal para los residentes, pero también para las empresas que necesitan trabajar”, dijo a reporteros el miércoles por la noche.
La humedad, que alcanzó el 80% durante la noche, se esperaba que bajara hacia el mediodía, indicaron las autoridades. Se esperaban algunas precipitaciones a lo largo de la costa que “podrían llegar a la zona del incendio”, señalaron funcionarios de Gironda en una nota matutina.
Las temperaturas, que un día antes alcanzaron máximas que rondaron los 40º Celsius (104º Fahrenheit), debían bajar el jueves, con un tope de 27º C (80º F) en la costa. Poco antes del amanecer se levantó una alerta naranja por ola de calor, el segundo nivel más alto después del rojo.
Los fuegos en la región de Burdeos, de viñedos, bosques y gran afluencia turística, figuran entre los focos que han arrasado zonas del sur de Europa en las últimas semanas. España y Grecia también se han visto afectadas.
En Turquía, los bomberos combatían el jueves múltiples incendios forestales en cuatro provincias del oeste del país, reportó la agencia noticiosa estatal Anadolu.
Los incendios en las turísticas Mugla y Antalya y en otros lugares se intensificaron durante la noche debido al calor y a los fuertes vientos en la región. Los residentes fueron evacuados mientras equipos con aviones y helicópteros de extinción combatían las llamas.
Las autoridades señalaron un día antes, en la vecina Grecia, que tres bomberos fallecieron en la isla de Creta, mientras la emergencia por incendios forestales se extendía desde la costa atlántica hasta el Mediterráneo oriental.
En el punto álgido de las evacuaciones, un tercio de millón de personas fueron obligadas a abandonar sus hogares y lugares de vacaciones en Francia y España.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.











