Tenía planeado publicar hoy un artículo con mi análisis sobre por qué Steven Kwan ha tenido un comienzo de temporada lento. Pero dado que fue colocado en la lista de duelo/emergencia familiar, decidí posponer la publicación. No porque el artículo fuera crítico con él, sino porque nunca sabes por lo que está pasando otra persona, y añadir mis propias proyecciones encima de eso no cumple ningún propósito. Lo más importante es hacer lo que sea mejor para los jugadores y para el equipo.
Pero la idea de no
saber por lo que están pasando los demás es un tema interesante para explorar. A veces recibo comentarios negativos aquí, pero tal como enseña Don Miguel Ruiz, no me lo tomo de manera personal. Y tampoco hago suposiciones, porque no sé qué está viviendo esa persona. Quién sabe, tal vez simplemente está teniendo un mal día. O quizá interpreté mal su comentario y me ofendí cuando esa nunca fue su intención.
Si observan mis respuestas, normalmente intento que la otra persona explique mejor su punto de vista para abrir un diálogo… o a veces trato de bajar la energía… y en otras ocasiones hay que defenderse, porque tampoco puedo simplemente dejarme pisotear en un foro deportivo: ¡ustedes me harían pedazos! Pero incluso entonces, suelo intentar meter algún chiste de por medio.
La risa es una medicina sanadora, y los chamanes suelen utilizar el humor en momentos intensos durante las ceremonias para ayudar a liberar la tensión. Piensen en el sonido de una carcajada: ja-ja-ja-ja… Es una exhalación fuerte. Es una respiración que sana.
En otras ocasiones, los chamanes soplan como si estuvieran alejando algo, limpiando energías negativas. Los yoguis utilizan una técnica de respiración llamada Kapalbhati, que también se basa en una exhalación poderosa y se considera una práctica de limpieza o kriya. Respirar profundamente nos ayuda a liberar tensión y relajarnos. Igual que la risa.
Este mundo puede ser un lugar muy tenso a veces. Hay muchas cosas que mantienen a las personas en estado de alerta. Y si hay algo que he aprendido durante mi tiempo en Medellín, es que necesitamos relajarnos… necesitamos mover el cuerpo y respirar… y necesitamos reír… para regresar a nuestro estado natural: disfrutando la vida.
Así que aquí tienen una nueva versión de mi artículo de la La Liga Desconocida del año pasado, pero con un enfoque más humorístico. En aquel artículo propuse una forma diferente de utilizar a nuestros mejores lanzadores: colocarlos en las entradas de mayor presión para proteger sus brazos y aumentar su impacto.
Imagina, si puedes…
…un juego donde lo que sabías ya no importa. Donde los abridores no abren. Donde los ases no lanzan primero… sino cuando el destino lo exige. Un lugar donde la efectividad no se mide en resistencia… sino en impacto. Un lugar donde la tradición es una ilusión. Y la estrategia… es verdad.
Estás cruzando el umbral hacia una dimensión diferente.
Una dimensión no solo de números y estadísticas, sino de intención, diseño y consecuencias.
Estás entrando a… La Liga Desconocida.
Ya entienden la idea.
Así que esta vez vamos a explorar algunas ideas locas sobre béisbol propuestas por Cheech y Chong mientras recorren Ohio City en automóvil.
(Espero que esto no cuente como una infracción de derechos de autor… Quiero decir, podrían hacer un sketch de Cheech y Chong en SNL y no habría problema… ¿verdad?)
También espero que nadie se ofenda por la forma en que escribo los diálogos. Si han visto sus películas, creo que se darán cuenta de que simplemente estoy capturando los modales, el ritmo y la personalidad de los personajes.
Échenle un vistazo:
He vivido en América Latina durante ocho años. Viví dos años en México y enseñé en el Colegio Británico de Cancún, y me encantan mis hermanos mexicanos.
Pucha, no creo que los latinos se vayan a ofender por lo que escribo. Ustedes entienden que en México tienen su propia manera de hablar: “híjole”, “no mames”, “qué padre”… Los peruanos también tienen sus propias palabras. ¿Qué es una palta? Pues un aguacate, ¿sí o no?
Me llaman Coco en América Latina porque mi nombre real es difícil de pronunciar, y la película Coco es hermosa. Así que en la escuela en México me llaman “Mister Coco”. Pero en otras partes me llaman “Cocoloco”… aunque no tengo ni idea de por qué.
Mira… ahora ya entienden el título del artículo. También puse esta explicación en español dentro de la versión en inglés, pero no creo que los gringos puedan leerla…. bueno, quizás algunos sí.
Todo esto para decir que espero que nadie piense que esto es racista u ofensivo. Si llego a ofenderte, espero que al menos puedas ver cuáles son mis intenciones y aceptar mis disculpas. Y si te ofendes, pregúntale a algún amigo latino qué opina.
Y Cheech y Chong, si alguna vez leen esto, entiendan que es un homenaje. No estoy tratando de reproducir el arte que ustedes crearon… simplemente intento honrarlo a mi manera… con un poco del estilo Crescibene.
Además, tienen que tener un carro chingón, ¿no?
¡Espero que lo disfruten!
Un viaje por Ohio City
– por Mario Crescibene
Escena: Un lowrider impecablemente pintado con rayas pinstriping, con una pintura verde lima brillante con detalles en naranja, está estacionado en Ohio City. Las ventanas con tinte anaranjado están cerradas y el auto está lleno de humo.
Dentro del carro están Cheech y Chong. Cheech está en el asiento del conductor, con ambas manos sobre su volante de cadena, con la mirada perdida, moviendo lentamente los labios, en un gesto distraído. Chong está encorvado sobre el apoyabrazos del lado del pasajero, con una banda de los Guardians, ya medio dormido.
CHEECH: Bro. ¿Cuándo va a pasar ese tren? Siento que llevamos esperando una hora.
CHONG: Ya ni siquiera lo veo, bro. Hay demasiado humo.
Bajan las ventanas. El humo sale a chorros.
CHONG: Oh, bro… está ahí todavía. Este tren nunca termina.
CHEECH: En serio, bro… ¿y dónde está el vagón de atrás?
(pausa)
CHONG: Pon el juego, bro.
Tom Hamilton aparece en la radio un momento y luego cambia a un comercial.
CHEECH: Oye, bro, ¿leíste ese artículo en Covering the Corner sobre todas esas ideas locas? Lo escribió un tal Mario.
CHONG: ¿Mario qué?
CHEECH: …¿Qué?
CHONG: ¿Cuál es su apellido?
CHEECH: Ah, no sé, bro… algo como Cris- o-Bayno… o Cris-o-Bini… o Cris-o-Boo. No sé cómo se llama, bro. Pero escribió sobre La Liga Desconocida diciendo que deberían usar a los pitchers de una forma totalmente distinta, bro. Estaba bien alucinante.
CHONG: ¿Como Black Mirror?
CHEECH: ¿Black Mirror? ¡Estás loco! La Dimensión Desconocida, bro. Tienes edad para acordarte de La Dimensión Desconocida.
CHONG: Bro, no me acuerdo de nada después de los 60.
CHEECH: ¡No manches! Bueno… me hizo pensar en otras ideas locas que podrían usar en el béisbol… como el bate torpedo… pero nadie lo hace porque nadie piensa en estas cosas, bro. ¿Me entiendes?
CHONG: La verdad no, bro. Dame un ejemplo.
CHEECH: Oh, claro que sí.
(Cheech sonríe y se mueve con confianza en el asiento. Chong espera.)
CHEECH: ¿Oooh, quieres un ejemplo? Ok… ¿qué tal esto? ¡Almohadas personales!
CHONG: ¿Almohadas personales?
CHEECH: ¡Almohadas personales, bro! Piensa en eso (se toca la cabeza). Kwan tuvo el cuello rígido al inicio de la temporada. Y estos tipos viajan por todos lados. ¿Te imaginas dormir en una cama diferente cada noche? Y bro, si yo fuera una de las señoras de limpieza de los hoteles donde se quedan los Guards, ¡les dejaría las almohadas más duras y llenas de bultos que tengo! “¡Buenas noches chicos!” Y al día siguiente se despertarían con el cuello hecho polvo y jugarían horrible… Así que deberían viajar con sus propias almohadas, para que siempre usen la misma aunque estén en otra cama.
CHONG: Oh, hablas de almohadas personales… yo inventé eso hace como cinco años, bro. ¿Crees que no tienen ya almohadas personales? Seguro hasta les toman medidas al inicio de la temporada, bro.
CHEECH: (ofendido, frunce el rostro) Ok, si es tan fácil, holmes, entonces dime una gran idea tú.
CHONG: Eso es fácil, bro. Mira esto: sabes que frío que es al inicio de la temporada. Pues deberían empezar en Arizona. Ya están ahí para el Spring Training. Pucha incluso podrían hacerlo para toda la división. Nadie quiere jugar en Detroit o Cleveland en abril, bro. Eso es una locura.
CHEECH: Sí… ok, no está mal. (piensa) …Ok, escucha esto: hay un video de un tipo que hizo el bate más grueso que todavía es legal. Y pegó un jonrón brutal, bro. Pero pensé… si el barrel es tan grande… debe hacer mucho más fácil los bunts, bro. Y si tiene más masa… tendrá más inercia y eso hará que la pelota salga más muerta. ¿Sí o no, bro?
CHONG: (ya esta negando con la cabeza) Oh no… eso nunca va a funcionar, bro.
CHEECH: (confundido) ¿Cómo que no va a funcionar?
CHONG: (se sienta derecho) Mira, bro. Si algo tiene más inercia, la transferencia de energía cinética es menos eficiente, así que más energía se queda en el objeto. Es como si tienes un bate normal y haces un toque, la pelota no va muy lejos. Pero si tienes un objeto gigante con mucha más masa, como una pared, y le lanzas una pelota, rebota casi con la misma fuerza con la que la tiraste. Es física, bro.
CHEECH: Sí… quizá tienes razón, bro. Ok, tengo otra… ¡el lanzamiento en globo!
CHONG: No jodas, bro… de verdad nunca tomaste clases de física en la universidad, ¿verdad?
CHEECH: Oh sí, sí… pero en un estado de conciencia expandida.
(Cheech se ríe a carcajadas mientras Chong rueda los ojos y se recuesta.)
CHEECH: Ok, ok… el lanzamiento en globo: la zona de strike es 3D porque tiene 17 pulgadas de ancho y 17 de profundidad, y siempre dicen que el pitcher da la fuerza para el jonrón. Entonces, ¿qué pasa si en vez de lanzar recto, lo lanzan en globo para que caiga directo en la zona? Así el lanzamiento tiene menos fuerza y los bateadores tendrán más dificultad con el tiempo. ¿Me entiendes, bro?
CHONG: ¿Has ido a un juego de softball antes?
(Un policía se acerca y se recarga en el carro.)
CHEECH: Oh, hola oficial.
POLICÍA: ¿Qué están haciendo aquí, muchachos?
CHONG: (se inclina) Solo estamos esperando a que pase el tren, oficial.
POLICÍA: ¿Están esperando ese tren?
CHEECH: Sí… llevamos como una hora esperando.
POLICÍA: Entonces… déjame ver si entiendo. Están esperando ese tren… (señala el tren)
CHEECH: (imita el gesto) ¡Ese tren!
POLICÍA: ¿Están esperando que se mueva ese tren?
CHONG: (se inclina otra vez) No podemos manejar a través de él, oficial. Hay que tener paciencia y esperar que pase. Es una buena lección de vida, bro.
POLICÍA: (sonríe) Buen punto. Solo asegúrense de quedarse… justo aquí… (señala el lugar)
CHEECH: (imitando) ¡Justo aquí!
POLICÍA: Hasta que ese tren… (señala)
CHEECH: (imitando todavia) ¡Ese tren!
POLICÍA: Hasta que ese tren se mueva.
(El policía se levanta lentamente mientras Cheech se ríe sin control. El policía mira el mural del tren pintado en la pared frente al carro.)
POLICÍA: (para sí mismo) Sí… creo que están justo donde deben estar. (empieza a alejarse, se detiene y vuelve) Oye escuchame chicos… recuerden: en el momento en que se vayan, ahí es cuando el vagón de atrás aparece por la esquina. Así que quédense quietos.
CHEECH: (se endereza y saluda) ¡Ay ay, oficial!
(luego se desploma en el asiento riéndose sin parar)








