La Biblioteca Nacional de Noruega es un símbolo de la cultura y la identidad noruega, y su historia refleja el desarrollo del país como nación independiente. Desde su independencia en 1905, Noruega ha trabajado para establecer instituciones que preserven su patrimonio cultural, y la Biblioteca Nacional es una de ellas. Este artículo explora la evolución de esta importante institución desde sus inicios hasta su consolidación en el siglo XXI.
Los Primeros Pasos
La historia de la Biblioteca Nacional de Noruega comienza en un contexto de cambio político. En 1815, un año después de que Noruega se separara de Dinamarca y se uniera a Suecia, las funciones bibliotecarias que antes se realizaban en Copenhague fueron transferidas a la Biblioteca Universitaria de Oslo. Este
cambio marcó el inicio de un esfuerzo por centralizar y organizar los recursos bibliográficos del país.
En 1883, se dio un paso significativo con la publicación de una bibliografía nacional noruega. Este esfuerzo reflejaba el deseo de Noruega de consolidar su identidad cultural y académica, y sentó las bases para la creación de una biblioteca nacional auténtica.
Consolidación en el Siglo XX
La verdadera reorganización de los servicios bibliotecarios nacionales y la creación de la Biblioteca Nacional de Noruega ocurrieron a finales del siglo XX. En 1989, se estableció un servicio en Mo i Rana, al norte del país, para gestionar el depósito legal de documentos. Este fue un paso crucial para asegurar la preservación de la cultura noruega.
En 1992, el Parlamento de Noruega votó a favor de la creación de una Biblioteca Nacional en Oslo, lo que implicó el desmantelamiento de la Biblioteca Universitaria de Oslo. Este cambio permitió que la nueva biblioteca asumiera funciones más amplias y se convirtiera en un pilar de la cultura noruega.
La Biblioteca en el Siglo XXI
Finalmente, el 15 de agosto de 2005, la Biblioteca Nacional de Noruega inauguró sus nuevos edificios en Oslo, coincidiendo con el 71.er Congreso de la IFLA. Este evento marcó un hito en la historia de la biblioteca, consolidando su papel como guardiana de la cultura noruega.
Hoy en día, la Biblioteca Nacional de Noruega no solo preserva libros, sino también fotografías, documentos electrónicos y emisiones de radio y televisión. Su misión es exhaustiva, abarcando obras en cualquier idioma que traten sobre Noruega, y sus colecciones son accesibles de manera gratuita al público.















