El aceite de orujo de oliva es un producto que se obtiene a partir de los subproductos del proceso de extracción del aceite de oliva. Este proceso ha evolucionado a lo largo de más de un siglo, convirtiéndose en una parte esencial de la industria oleícola. A continuación, exploramos cómo se lleva a cabo este proceso y su importancia en la producción de aceite de oliva.
Historia y Evolución del Proceso
El proceso de extracción del aceite de orujo de oliva fue ideado en 1882 en Puente Genil, Córdoba, por Emilio Reina Montilla. Junto al ingeniero francés Lemonier, instalaron la primera extractora dedicada a este proceso, que sirvió de modelo para el desarrollo de otras extractoras en la región. A lo largo de los años, el proceso ha sido perfeccionado, convirtiéndose en una pieza
clave para el aprovechamiento total de la aceituna.
Este método no solo ha permitido maximizar el uso de la aceituna, sino que también ha contribuido a un ciclo de producción más sostenible y eficiente, reduciendo el desperdicio y aprovechando al máximo los recursos disponibles.
Detalles del Proceso de Extracción
El proceso comienza con la molturación de la aceituna, de la cual aproximadamente el 20% del zumo extraído se convierte en aceite de oliva en sus tres variedades. El 80% restante se convierte en orujo graso húmedo o alpeorujo, compuesto por agua, piel, hueso y restos de aceite.
Este orujo graso húmedo se somete a un proceso de extracción y refinado para obtener el aceite de orujo de oliva. Finalmente, se mezcla con una proporción de aceite de oliva virgen o virgen extra, lo que le confiere sus características finales. Este proceso permite obtener un producto de calidad que puede ser utilizado en diversas aplicaciones culinarias e industriales.
Importancia y Sostenibilidad
El sector orujero desempeña un papel crucial en la cadena de producción de aceites procedentes del olivar. Al permitir el aprovechamiento del 100% de la aceituna, contribuye a una producción más sostenible y respetuosa con el medio ambiente.
Además, el uso de subproductos para la producción de aceite de orujo de oliva reduce el impacto ambiental de la industria oleícola, al minimizar los residuos y maximizar el uso de los recursos naturales. Este enfoque no solo beneficia al medio ambiente, sino que también ofrece un producto versátil y rentable para el mercado.
















