El Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) es un trastorno que afecta a una parte significativa de la población mundial. Sin embargo, su prevalencia varía considerablemente entre diferentes
regiones geográficas y grupos culturales.
Prevalencia global y factores influyentes
La prevalencia mundial estimada del TDAH en niños hasta los 18 años es del 5,29%. Esta cifra refleja la presencia del trastorno en diversas culturas y contextos socioeconómicos. Las diferencias en la prevalencia entre regiones pueden estar relacionadas con el nivel de desarrollo del sistema de salud y el grado de conocimiento sobre el TDAH.
En diferentes grupos culturales, el TDAH mantiene su estructura bidimensional en la sintomatología, lo que indica que, a pesar de las variaciones en la prevalencia, el trastorno presenta características comunes en todo el mundo.
Distribución por género y edad
Tradicionalmente, el diagnóstico de TDAH es más frecuente en niños que en niñas, con proporciones de hasta 4:1. Sin embargo, en la población adulta diagnosticada, la proporción es de 1:1. Estas diferencias pueden deberse a factores como la susceptibilidad según el género o errores en el diagnóstico.
Las niñas tienden a presentar una forma del trastorno con predominio de la inatención, lo que puede llevar a un subdiagnóstico o diagnóstico más tardío. En México, el TDAH afecta entre el 2% y el 20% de la población infantil, siendo más común en niños en edad escolar.
Persistencia y comorbilidades
Los estudios de seguimiento a largo plazo han demostrado que entre el 60% y el 75% de los niños con TDAH continúan presentando síntomas en la edad adulta. Debido a que el TDAH es considerado un diagnóstico infantil, la población adulta con TDAH suele estar infradiagnosticada.
Es común que los adultos con TDAH sean tratados por otras condiciones comórbidas, como trastornos de ansiedad, depresión o consumo de sustancias. La comprensión de la epidemiología del TDAH en diferentes regiones y grupos demográficos es crucial para mejorar el diagnóstico y tratamiento del trastorno, adaptándose a las necesidades específicas de cada población.






