El Estrecho de Ormuz es uno de los puntos de congestión más importantes del mundo, debido a su ubicación estratégica entre el Golfo de Omán y el Golfo Pérsico. Este estrecho es vital para el comercio internacional, especialmente en el sector energético, ya que por él transita una gran parte del petróleo mundial. Su relevancia geopolítica ha sido constante a lo largo de la historia, y sigue siendo un foco de tensiones internacionales.
Ubicación y características geográficas
El Estrecho de Ormuz se encuentra entre Irán al norte y la península de Musandam al sur, que es compartida por Omán y los Emiratos Árabes Unidos. Tiene una longitud aproximada de 167 km y su anchura varía entre 97 km y 39 km. Esta estrechez geográfica lo convierte en un paso marítimo crucial para el transporte de petróleo
desde el Golfo Pérsico hacia el océano abierto.
La importancia del estrecho radica en que es el único paso marítimo desde el Golfo Pérsico hacia el océano Índico. Esto lo convierte en un punto estratégico para el comercio internacional, especialmente para los países productores de petróleo como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Irak, Kuwait, Catar e Irán.
Relevancia económica y energética
El Estrecho de Ormuz es fundamental para el comercio de petróleo y gas natural. Aproximadamente el 20% del petróleo mundial y el 35% del petróleo comercializado por mar pasan por este estrecho. Durante el periodo 2023-2025, el 20% del gas natural licuado y el 25% del comercio marítimo de petróleo del mundo transitaron por aquí, principalmente hacia China, Europa y Estados Unidos.
La capacidad de Irán para cerrar o bloquear el estrecho ha sido una preocupación constante para la comunidad internacional, ya que cualquier interrupción en el tránsito podría tener consecuencias significativas para el suministro energético global y los precios del petróleo.
Conflictos y tensiones geopolíticas
A lo largo de los años, el Estrecho de Ormuz ha sido escenario de diversas tensiones geopolíticas. Irán ha amenazado ocasionalmente con cerrar el estrecho, especialmente durante conflictos en Oriente Medio. En 2026, tras ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, el país anunció el cierre total del estrecho, lo que provocó una paralización del tráfico marítimo y un aumento en los precios del petróleo.
La capacidad de Irán para obstaculizar la navegación en el estrecho ha sido objeto de debate y preocupación internacional. Ejercicios militares y amenazas de cierre han mantenido a la comunidad internacional alerta, destacando la importancia de este paso marítimo en la política global.













