Por Karen Brettell
NUEVA YORK, 30 abr (Reuters) - Los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense bajaban el jueves, al retroceder los precios del petróleo desde su máximo de cuatro años y mientras los inversionistas seguían asimilando una reunión de la Reserva Federal que adoptó un tono más agresivo de lo que muchos habían previsto.
El Brent había superado los 126 dólares el barril a primera hora de la sesión, su nivel más alto desde 2022, ante el temor de que el conflicto entre Estados Unidos e Irán se agrave y provoque una interrupción prolongada del suministro, lo que lastraría el crecimiento económico. Los precios retrocedieron desde esos máximos a primera hora de la mañana en Nueva York.
El avance se vio impulsado en parte por un
informe de Axios según el cual el Mando Central de Estados Unidos iba a informar a Donald Trump sobre planes para una posible nueva acción militar contra Irán.
Los rendimientos de los bonos del Tesoro a dos y 10 años han alcanzado sus mayores niveles en más de un mes, mientras que los retornos a 30 años superan el 5% -un máximo desde julio-, mientras los inversionistas se muestran cada vez más preocupados por que los elevados precios del petróleo aviven la inflación y mantengan a la Fed en espera durante más tiempo.
"La mayor contribución (al repunte de los rendimientos) es la incertidumbre sobre el impacto que esto va a tener en la economía estadounidense", afirmó Michael Lorizio, director de operaciones de tasas de interés y de hipotecas estadounidenses en Manulife Investment Management.
Los rendimientos retrocedieron desde sus máximos de sesión a medida que los precios del petróleo bajaban. El retorno a dos años alcanzó un máximo del 4,027% el 27 de marzo, mientras que los de 10 años tocaron el 4,484% en la misma fecha.
La rentabilidad a dos años, que suele evolucionar en paralelo a las expectativas sobre las tasas de interés de la Fed, caía 3,6 puntos básicos al 3,896%. El retorno a 10 años cedía 2 puntos básicos al 4,396%.
La curva de rendimiento entre los bonos a dos y a 10 años se empinaba en unos 2 puntos básicos, a 50 puntos básicos.
Los rendimientos frenaron brevemente su caída después de que los datos de Estados Unidos mostraran que el PIB del primer trimestre creció a un ritmo anualizado desestacionalizado del 2%, frente al 0,5% del cuarto trimestre de 2025, aunque no alcanzó las estimaciones de los economistas, que apuntaban a un aumento del 2,3%.
Mientras, el índice de precios de los gastos de consumo personal -la medida de inflación preferida por la Fed- subió un 0,7% en marzo, el mayor aumento desde junio de 2022, situando la tasa de inflación anual en el 3,5%, en línea con las previsiones.
(Reporte de Karen Brettell; reporte adicional de Amanda Cooper. Editado en español por Javier Leira)












