Por Andrew Goudsward
WASHINGTON, 27 abr (Reuters) - El hombre al que se acusa de disparar a un agente del Servicio Secreto de Estados Unidos cuando intentaba burlar los controles de seguridad de una cena en Washington a la que asistía Donald Trump se enfrenta a cargos federales por intento de asesinato del presidente, dijo el juez del caso en el tribunal.
Cole Tomas Allen, de 31 años, de Torrance, en el estado de California, también se enfrenta a cargos relacionados con armas de fuego.
Allen vestía un traje de prisionero azul en su primera comparecencia ante el tribunal federal de Washington, dos días después de que las autoridades anunciaran que habían frustrado un ataque durante la cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, una reunión
anual de gala que reúne a periodistas y políticos.
"Intentó asesinar al presidente de Estados Unidos, Donald J. Trump", dijo la fiscal Jocelyn Ballantine ante el tribunal.
Allen aún no ha respondido a las acusaciones. Sentado en la mesa de la defensa, flanqueado por agentes federales, dijo que respondería a todas las preguntas con sinceridad y que tenía un máster en informática.
El juez federal de primera instancia Matthew Sharbaugh ordenó la prisión preventiva de Allen mientras se resuelve el caso. Sharbaugh fijó para el jueves otra vista sobre la prórroga de la prisión preventiva.
ASESINO AMIGABLE
Allen dejó un manifiesto a sus familiares en el que se refería a sí mismo como un "asesino federal amigable" y exponía sus planes de atacar a altos cargos del Gobierno de Trump. Blanche dijo que entre sus objetivos probablemente se encontraba el propio mandatario.
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, describió el lunes el ataque del sábado por la noche como el tercer intento de asesinato grave contra Trump, tras los dos atentados contra su vida en 2024. Comparó la retórica del manifiesto con las críticas que los adversarios políticos dirigen al republicano.
"Gran parte del manifiesto del aspirante a asesino es indistinguible de las palabras que escuchamos a diario de tantos", dijo Leavitt. "Todo el Partido Demócrata ha vendido a los votantes de todo el país la idea de que Donald Trump supone una amenaza existencial para la democracia, que es un fascista".
Destacados políticos demócratas han condenado el tiroteo.
Allen reservó una habitación en el hotel Washington Hilton, donde se celebraba la cena, y viajó desde California a Washington en tren, informaron las autoridades.
El tiroteo del sábado sacudió la cena de prensa, un evento destacado en el calendario social de Washington. Los asistentes se refugiaron debajo de las mesas y las fuerzas del orden sacaron rápidamente a los funcionarios de la sala. Trump, que tenía previsto pronunciar un discurso, fue sacado rápidamente del escenario por el personal de seguridad tras los disparos.
Según las autoridades, el sospechoso presuntamente disparó con una escopeta contra un agente del Servicio Secreto en un control de seguridad dentro del hotel antes de ser reducido y detenido. Las imágenes de video que Trump publicó en internet mostraban al sospechoso corriendo a toda velocidad por un pasillo fuera del salón.
Las autoridades han afirmado que el sospechoso fue reducido justo dentro del perímetro de seguridad y han calificado su captura como un éxito de las fuerzas del orden. Sin embargo, el incidente ha reavivado las preocupaciones sobre la seguridad de Trump y de otros altos cargos estadounidenses.
El agente del Servicio Secreto recibió un impacto, pero un chaleco táctico detuvo el disparo, y el agente fue dado de alta del hospital horas más tarde.
Allen, quien según las autoridades iba armado con una pistola y varios cuchillos, además de la escopeta, también fue trasladado a un hospital local para ser evaluado tras el tiroteo.
(Información de Andrew Goudsward en Washington; edición en español de María Bayarri Cárdenas y Javier López de Lérida)












