Por Phoebe Seers
LONDRES, 28 abr (Reuters) - La capacidad de los bancos centrales y los reguladores financieros para supervisar y combatir los riesgos que plantean los potentes modelos de inteligencia artificial, como Mythos de Anthropic, quedó en entredicho tras una encuesta que reveló que las autoridades van muy por detrás de las entidades financieras en la adopción de la IA y carecen de datos sobre los nuevos riesgos.
Las instituciones financieras están adoptando la IA a un ritmo más del doble que el de sus supervisores, y sólo dos de cada diez reguladores informan de una "adopción avanzada de la IA", según un estudio publicado el martes por el Cambridge Centre for Alternative Finance.
Sólo el 24% de las autoridades encuestadas recopila datos
sobre la adopción de la IA en el sector, mientras que el 43% no tiene planes de empezar a hacerlo en los próximos dos años, según el informe.
"Este punto ciego empírico puede socavar el optimismo imperante (sobre la IA). Las autoridades no pueden aprovechar ni supervisar con éxito la IA si abordan su adopción y sus riesgos sin datos concretos", señaló el informe.
El análisis, elaborado en colaboración con el Banco de Pagos Internacionales, el Fondo Monetario Internacional y otras instituciones multilaterales, consistió en un sondeo a 350 instituciones financieras tradicionales y empresas de tecnología financiera, más de 140 proveedores de IA y 130 bancos centrales y autoridades financieras de 151 países.
Los reguladores y los organismos normativos mundiales han intensificado sus advertencias sobre los riesgos que plantea la implantación de la IA en el sector financiero. A principios de abril, Anthropic lanzó Mythos, considerado por los expertos en ciberseguridad como un reto significativo para el sector bancario y sus sistemas tecnológicos heredados.
El informe destaca Mythos como un ejemplo de sistemas de próxima generación que pronto podrían ser capaces de explotar vulnerabilidades de software a gran escala, lo que podría limitar la eficacia de los mecanismos humanos de gobernanza y supervisión existentes.
"Los reguladores suelen mantener el principio de que las entidades financieras deben seguir siendo responsables de los daños, incluidos los ciberataques, tanto si la IA se desarrolla de forma interna como si la suministran terceros, pero esa postura es más difícil de aplicar en un contexto de sistemas más autónomos proporcionados y gestionados por proveedores externos", señaló.
(Editado en español por Carlos Serrano)












