Por Kentaro Sugiyama y Leika Kihara
TOKIO, 22 jul (Reuters) - Japón tomará medidas decisivas en el mercado de divisas si es necesario, dijo el miércoles la ministra de Finanzas, Satsuki Katayama, lo que pone de manifiesto la disposición de Tokio a intervenir en el mercado, en un momento en que el yen ha caído a su nivel más bajo en 40 años.
El secretario jefe del Gabinete, Minoru Kihara, también señaló este miércoles que el Gobierno estaba dispuesto a "responder de forma adecuada en cualquier momento", en una muestra de la preocupación de Tokio por la caída de la moneda, que encarece las importaciones y agrava la inflación general.
"Nuestra postura no ha cambiado en absoluto. Si es necesario, tomaremos medidas decisivas de forma adecuada en cualquier
momento", declaró Katayama a la prensa el miércoles, después de que el dólar superara los 163 yenes y alcanzara durante la noche su máximo en 40 años.
Los mercados están atentos a cualquier indicio que permita saber si Tokio intervendrá en el mercado de divisas para apuntalar el yen, tras haberlo hecho en abril y mayo, cuando la moneda japonesa se debilitó por debajo del nivel de los 160 yenes por dólar.
El principal responsable de política cambiaria, Atsushi Mimura, a quien los mercados consideran la figura clave para determinar el momento de una posible intervención, no hizo ningún comentario oficial cuando los periodistas se dirigieron a él en el ministerio a primera hora del miércoles.
Aunque el riesgo de intervención ha mantenido a los inversionistas en vilo, las declaraciones de los responsables japoneses han servido de poco para revertir la tendencia bajista del yen, que, según los analistas, viene impulsada por un fortalecimiento generalizado del dólar y por las aún bajas tasas de interés del Banco de Japón.
El yen alcanzó los 163,24 por dólar en la sesión de Nueva York del martes, su nivel más bajo desde finales de 1986, en un escenario de subida generalizada del dólar provocada por la última oleada de ataques en Oriente Medio, que impulsó al alza los precios del petróleo y avivó las preocupaciones sobre la inflación en EEUU. El miércoles se situaba en torno a los 163,12 en Asia.
La reanudación de las subidas de tasas en EEUU podría ampliar la divergencia de tasas de interés con Japón. Aunque el Banco de Japón ha subrayado su disposición a seguir subiendo las tasas, los mercados interpretaron el primer plan económico de la primera ministra, Sanae Takaichi, de sesgo acomodaticio en materia monetaria, como una señal de la aversión de su Gobierno a unos costos de financiación más elevados.
"El desencadenante directo de la caída del yen por debajo de 163 pueden haber sido los acontecimientos en Oriente Medio. Pero otro factor importante fue el plan económico, que no logró disipar la preocupación por la política fiscal de Japón y la posibilidad de que el Gobierno interfiera en la política monetaria", afirmó Takahide Kiuchi, economista ejecutivo del Nomura Research Institute.
"Si el Gobierno tuviera una gran influencia en la política monetaria, el Banco de Japón podría quedarse rezagado a la hora de hacer frente a la inflación. Estas opiniones están debilitando el yen, una tendencia que podría continuar", añadió.
El Banco de Japón elevó las tasas de interés en junio hasta el 1%, su nivel más alto en 31 años, en un momento en que el aumento vertiginoso de los costos energéticos provocado por la guerra en Oriente Medio se sumaba a las presiones inflacionistas derivadas de la debilidad del yen y de la rigidez del mercado laboral.
Una encuesta de Reuters, realizada antes de la subida de tasas de junio, reveló que muchos analistas preveían que el Banco de Japón elevaría las tasas hasta el 1,25% este año.
(Reporte de Kentaro Sugiyama y Leika Kihara; reporte adicional de Yoshifumi Takemoto y Hina Suzuki; edición de Chang-Ran Kim, Kevin Buckland y Sonali Paul; edición en español de Jorge Ollero Castela)











